Amigos, una eventualidad, quizás para muchos nada excepcional, pero para mí una jornada mágica, intensa y de una cálida humanidad. Fue ocasión de recorrer muchos sitios, calles como mi cámara fotográfica, observando fachadas, calles serenas, iglesias,
Y compartí con los escritores, a quienes agradezco su hospitalidad y su cariñosa bienvenida.
Yo nací en Arica y viví en el norte grande hasta los catorce años. Avanzaba el viaje en medio de esas lomas y serranías que iban desvistiéndose cada vez más y me acordaba de mi infancia.
Me recibió allá el ejecutor cultural del Servicio de Salud de Coquimbo, Renato Zúñiga.
Paseé por el Barrio Inglés y por la ciudad, me recordó Valparaíso de noche. Estuve visitando la Feria del Libro de Coquimbo y adquirí a muy buen precio dos libros sobre Gabriela Mistral.
Fui invitada a leer en la Sociedad de Creación y Acciones Literarias de la Región de Coquimbo SALC que preside Arturo Volantines poeta de la región con cuyos integrantes participamos leyendo y cantando, fue una cálida y fraternal jornada, también me encontré allí con nuestros poetas valdivianos Lionel Henríquez y Patricia Lara.
En tres oportunidades hice mi lectura en la Feria del Libro de la Serena, presentándome el escritor de la zona Luis Aguilera quien está invitado a la Feria de Cuba. Leí ante un público entusiasta y concentrado amante de la poesía, quien circulaba por la Plaza de Armas y se instalaba a escuchar. Un hecho que me conmovió muchísimo fue que una señora mayor me envío un papelito al escenario dándome la bienvenida a la región muy emocionada después de escucharme, detalle alentador, tengo en mi poder valioso documento.
Siempre pasé por fuera de estas tierras cuando viajaba a Iquique. Me traje un bello recuerdo de su paisaje, arquitectura, serenidad rebullente, porque hay mucha gente y movimiento, pero poco ruido de motores. Me encanto esa inspiración colonial.
Dejé una poeta, amiga, gran persona que me acogió Patricia Araya, que conocí por Internet, profundizamos nuestra amistad y seguiremos comunicándonos.
Tuve el honor de cenar junto al prosista de gran trayectoria en el país, cuyo autor se lee en el colegio, Poli Délano y con mi presentador, presidente de la Sech de Coquimbo, el escritor Luis Aguilera.
Debo destacar la gran vida literaria y cultural existente allí acompañada por moderado clima.
Estuve en Vicuña y conocí la tierra, la casa y el Museo de Gabriela Mistral, y ese mágico Valle de Elqui.
De allí partí a ver a mi familia de Valparaíso. En estos ocho días he vivido intensamente.
Ana Rosa Bustamante Morales.
Y compartí con los escritores, a quienes agradezco su hospitalidad y su cariñosa bienvenida.
Yo nací en Arica y viví en el norte grande hasta los catorce años. Avanzaba el viaje en medio de esas lomas y serranías que iban desvistiéndose cada vez más y me acordaba de mi infancia.
Me recibió allá el ejecutor cultural del Servicio de Salud de Coquimbo, Renato Zúñiga.
Paseé por el Barrio Inglés y por la ciudad, me recordó Valparaíso de noche. Estuve visitando la Feria del Libro de Coquimbo y adquirí a muy buen precio dos libros sobre Gabriela Mistral.
Fui invitada a leer en la Sociedad de Creación y Acciones Literarias de la Región de Coquimbo SALC que preside Arturo Volantines poeta de la región con cuyos integrantes participamos leyendo y cantando, fue una cálida y fraternal jornada, también me encontré allí con nuestros poetas valdivianos Lionel Henríquez y Patricia Lara.
En tres oportunidades hice mi lectura en la Feria del Libro de la Serena, presentándome el escritor de la zona Luis Aguilera quien está invitado a la Feria de Cuba. Leí ante un público entusiasta y concentrado amante de la poesía, quien circulaba por la Plaza de Armas y se instalaba a escuchar. Un hecho que me conmovió muchísimo fue que una señora mayor me envío un papelito al escenario dándome la bienvenida a la región muy emocionada después de escucharme, detalle alentador, tengo en mi poder valioso documento.
Siempre pasé por fuera de estas tierras cuando viajaba a Iquique. Me traje un bello recuerdo de su paisaje, arquitectura, serenidad rebullente, porque hay mucha gente y movimiento, pero poco ruido de motores. Me encanto esa inspiración colonial.
Dejé una poeta, amiga, gran persona que me acogió Patricia Araya, que conocí por Internet, profundizamos nuestra amistad y seguiremos comunicándonos.
Tuve el honor de cenar junto al prosista de gran trayectoria en el país, cuyo autor se lee en el colegio, Poli Délano y con mi presentador, presidente de la Sech de Coquimbo, el escritor Luis Aguilera.
Debo destacar la gran vida literaria y cultural existente allí acompañada por moderado clima.
Estuve en Vicuña y conocí la tierra, la casa y el Museo de Gabriela Mistral, y ese mágico Valle de Elqui.
De allí partí a ver a mi familia de Valparaíso. En estos ocho días he vivido intensamente.
Ana Rosa Bustamante Morales.






